Adiestramiento punitivo, positivo o cognitivo

Supongo que te habrás planteado, si eres propietario de un perro, cuál será el mejor método para enseñar obediencia, corregir malas conductas o, simplemente, entrenar a tu animal de compañía. Los tres métodos más en boga ahora mismo son: el punitivo (afortunadamente cada vez con menos adeptos), el positivo y el cognitivo. En este artículo vamos a intentar analizar los tres.

Adiestramiento Punitivo (con castigos)

El adiestramiento punitivo es el más tradicional, el usado desde siempre con todos los animales. Es básicamente un tipo de enseñanza basada en “si no haces lo que te digo, te castigo” o “Si no trabajas no comes”. A día de hoy, todavía se usa porque es el más sencillo de aplicar ya que va directamente relacionado con las emociones y pensamientos negativos que tenemos los humanos.

En este tipo de adiestramiento lo que se hace es utilizar elementos desagradables para el perro (collares de ahorque, de descargas, de pinchos o elementos molestos…) para que el perro realice una conducta adecuada. Estos métodos mezclados con el condicionamiento clásico dan unos resultados muy rápidos a corto plazo, por ello muchos adiestradores los han usado desde siempre.

Los inconvenientes de este método son tantos y tan extendidos que no me voy a detener en valorarlos. Desde coachingdogs no estamos a favor de este método y lo desaconsejamos salvo en determinados casos y SIEMPRE bajo supervisión de un profesional

¿Cuándo se debe utilizar si es que se debe utilizar?

En algunos casos no nos quedará otra: imaginemos un perro que tiene un innatismo carroñero muy fuerte y que va comiendo cosas del suelo, podría llegar a envenenarse. Si no hemos conseguido, mediante otros medios que elimine esa costumbre tendremos que utilizar algún método punitivo como – por ejemplo – un collar de vibración para modificar esa conducta.
Si tenemos un perro con otros innatismos como la predación (hay perros que salen corriendo detrás de ciclistas, runners o niños…) pueden suponer un peligro, y no nos quedará otra – si ya hemos agotado todas las opciones – que recurrir a algún método punitivo.

Todos estos métodos, insisto, deben der orientados por un experto en comportamiento canino ya que – de no estar supervisados – un propietario con poca experiencia puede hacer más mal que bien al animal y, además, crear un problema en la convivencia con el perro.

Adiestramiento en Positivo

El adiestramiento en positivo, por su parte, se basa en todo lo contrario. Reforzar y felicitar las conductas positivas de los perros e ignorar las conductas malas. De este modo, por poner un ejemplo, si tu perro está ladrando, lo que harás será ignorar ese comportamiento hasta que deje de hacerlo para, entonces, premiar la conducta deseada reforzándole para que la vuelva a hacer. Con el tiempo el animal asociará que hacer o dejar de hacer algo le reportará una recompensa que se convertirá en un estado de alegría. La pretensión es que al final corriga sus malos hábitos y comportamientos desde una motivación intrínseca y no extrínseca. En algún video he visto como un perro muy efusivo que se subía a la gente, con el tiempo dejaba de hacerlo.

Este método se acerca al ideal y, en él, se basan los sistemas educativos más modernos. No regañamos nunca al animal y, así, conseguimos que sea feliz. Con el tiempo va aprendiendo que es lo que tiene que hacer. Sin embargo, en muchos casos es altamente desaconsejable ya que si se usa en determinados tipos de conducta, no sólo no servirá, si no que podrá resultar peligroso. Imaginemos un perro altamente agresivo con innatismo cazador… no podremos utilizar el método de ignorar la conducta para corregir esa conducta. En este caso, habría que recurrir a estrategias más contundentes.

¿Cuándo debemos utilizar este método?

En animales muy estables que no tengan ninguna alteración en su conducta; que estén debidamente socializados con otros perros y humanos, que tengan inibición de mordida y que no muestren innatismos (conductas desde el nacimiento) claras hacia el carroñeo, la persecución, la presa… etc. En todos estos tipos de perros buenazos, el mejor método de adiestramiento es el positivo ya que el perro no muestra conductas agresivas ni supone un peligro para los demás o para sí mismo.

Adiestramiento Cognitivo

Entre el primero y el segundo, que duda cabe, nos quedamos con el segundo. Sin embargo me gustaría plantear una tercera opción. La educación canina desde la perspectiva cogntiva atendiendo a las características físicas, cognitivas, emocionales y sociales de los perros. Aquí desenmarañamos una inmensa red donde acercamos el pensamiento y comportamiento de los animales al de los seres humanos.

Adiestrar con este método supone analizar las redes neuronales del animal e ir construyendo nuevas para conseguir un perro equilibrado y feliz. En este caso, sí corregiremos al animal cuando tenga una conducta inadecuada frenando las redes del hacer y cambiándolas por las de no hacer. Debemos recordar que el enfado no es malo, forma parte de la convivencia de los individuos. Al guiar con la correa a nuestro perro, le estamos aplicando un elemento aversivo que no le gusta pero, nos sirve para que cuando tengamos la conducta deseada poder aflojar la correa y que él resuelva el problema o situación a la que se enfrente.

¿En qué se basa este tercer método? En un trinomio: Creación de estructura (aprendizaje), Comprensión de la estructura (usarla) y – por último – resolución de problemas. Para realizarlo correctamente, debe llevar añadido  un código de comunicación en el que  corregimos verbalmente o con guiado de correa si no hace lo que pretendemos, premiando y felicitando cuando sí lo hace..

Con este esquema tan básico vamos a poder enseñar a un perro prácticamente cualquier cosa; no le ocasionaremos ningún daño o huella emocional; estará equilibrado y será – en definitiva – un animal feliz.

Por supuesto en este método que aquí recomendamos, dotaremos de muchísimo vínculo emocional al binomio formado por el tutor y su amigo.

Para más información, contacta con nosotros o síguenos en nuestras redes sociales:
facebook – youtube – pinterest